ZARAGOZA

20 al 22 de mayo de 2014

En un viaje mayormente nocturno, la única particularidad desde Barcelona a Zaragoza fue cruzar el meridiano de Greenwich, señalizado con un arco lumínico en plena ruta.

Llegamos tarde, y nos cocinaron especialmente en el hotel de arribo minutos antes que cerrara la cocina. Picoteamos algo y a sobre.

Congreso ORP

Tocaba trabajar de verdad, de traje y todo. Así que tras dos semanas de acompañarnos en la valija inmutables, saco, camisa, corbata, pantalón y zapatos a la pista.

Esencialmente un Congreso Internacional de Prevención de Riesgos Laborales y Seguros, en donde expusimos con Gianni el trabajo hecho en y desde Argentina con Sistemas Reid.

Mientras, la otra parte del equipo recorría Zaragoza. A orillas del Río Ebro, la Catedral-Basílica Nuestra Señora del Pilar (primer templo mariano) estaba tan solo a una cuadra de nuestro hotel.

Había también restos de murallas romanas a pocas cuadras. Pero el calor y el cansancio, y aprovchando que se iba a poder hacer lo que nunca durante el viaje, empujó a la dupla femenina a una merecida siesta.

Por la noche, el recorrido también valía la pena. Como pueden apreciar, el escenario lo hacía todo más fácil.

Agasajo

El segundo y último día del Congreso, lo esperado, lo que todos buscamos una vez saciado nuestro interés formativo (algunos incluso lo único que buscan).

Terminada la jornada, al cierre hubo una invitación para todos los expositores, en donde participó el Alcalde de Zaragoza y la cúpula organizadora del evento.

Primero nos invitaron al Palacio de la Aljafería, del Siglo XI (patrimonio UNESCO), como bien se puede apreciar por nombre y estructura (no tanto desde afuera, por su fortificación), resabio de ocupación taifa y mixtura cultural.

Maitena con su trajo, nosotros con un brindis posterior. Estábamos listos para la comilona especial.

Maitena seguía perdiendo su pelo de bebé, y no sabíamos para donde acomodarle las mechas.

Al día siguiente, antes de partir hacia Valencia, dimos una vuelta más y, empezando a cerrar el recorrido español habiendo cumplido las tareas encomendadas, nos reaparecían las ganas de playa.

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