1 al 3 de junio de 2013
Escapada relámpago al país vecino con un propósito claro y determinado: baby-shopping.

En 6 meses Maitena llegaría a nuestras vidas. Argentina no dejaba de ser Argentina, y cruzar los Andes para comprar solamente el cochecito nos hizo de justificativo para (con la diferencia que suponía comprar el que trajimos acá en Argentina) irnos un fin de semana largo a la capital chilena.

Como íbamos solamente con el deseo de hacer compras, no buscamos mucho. Alquilamos sí un auto y nos alojamos por el centro de Santiago, sí, ese que básicamente tiene movimiento de lunes a viernes, más no los fines de semana (al menos el que fuimos).

El primer día miramos en 2 o 3 lugares antes de comprar el cochechito. Debíamos ser precisos, ya que en base a esa diferencia estaba hecho el cálculo del viaje; sí pagamos $1.500 uno que acá salía $11.000… aéreos, auto y hotel ya estaban con esa sola compra recuperados.

Tras visitar algún que otro shopping en busca de ropa y accesorios de bebé, y por qué no algo para los futuros padres, recorrimos a pata los alrededores en modo ‘turista desinteresado’; sólo caminamos y mirábamos alrededor, sin saber siquiera dónde estábamos o qué estábamos contemplando.

Los días tampoco acompañaron mucho. Llovió bastante y lo mejor que estuvo fue nublado… ya nos organizaremos mejor, o con otras intenciones.