5 al 11 de enero de 2013
El siguiente posteo será un tanto caótico, intencionalmente. Tratándose de los días de Parque de Diversiones no hay mucho para ordenar realmente, simplemente eso: 6 días en Orlando (Kissimmee, técnicamente para nosotros); 4 días visitando parques de Disney y otros 2 para los de Universal.
Igualmente, primero debíamos llegar allí desde Fort Lauderdale, tras volar desde Newark. Y lo hicimos, esta vez sí, con auto alquilado; poco más, poco menos de 4hs de viaje.

Primera vez con caja automática… un camino de ida. Aunque en más de una oportunidad el pie izquierdo se entrometía con el freno, rápidamente nos acostumbramos.
Con un GPS prestado, que sólo tenía las autopistas y rutas nacionales de USA, nos embarcamos a destino a la vieja usanza: leyendo carteles. Como todo está bastante bien señalizado, incluso con escasa información pudimos llegar a cada sitio.
La mayoría de los días transcurrirían de manera similar:
- Desayuno temprano
- Parada en Walmart para comprar el almuerzo (generalmente bandeja de ensalada y fruta)
- Ingreso al Parque (9hs)
- Juegos, juegos, juegos
- Salida del Parque (21hs)
- Cena en algún All-U-Can-Eat x 5dls
DÍA 1: Disney Hollywood Studios
Llegábamos desbordados de ilusión al primer parque. Por algún motivo que no recordamos bien decidimos no empezar por Magic Kingdom, que era nuestra intención, así que arrancamos por aquí…

Feroz recorrida inicial para familiarizarnos con el funcionamiento de las atracciones, descifrando cómo funcionaba mejor el retiro de tickets para FastPass o separándonos en fila Single-Rider para evitar colas, las cuales igual no eran para nada largas y nos hacían confirmar que la fecha elegida era la ideal.

El eje del parque son, naturalmente, las películas y los programas de televisión realizados en Hollywood.

Y destacan la Torre del Terror y el show Fantasmic! para el cierre de jornada.
Algunos de época, otros más actuales, Disney siempre está renovándose.

Aún quedaban vestigios de la ambientación navideña y, como no teníamos buena cámara para registrar el show de cierre, al menos nos llevamos un lindo recuerdo de las luminarias.

Aunque hasta el día de hoy habrá cosas que no comprendemos como sucedían; Fantasmic! quizás un poco lento para nuestro gusto, pero destacando sustancialmente en efectos.

Son sin dudas los putos amos del show
DÍA 2: Magic Kingdom
Ahora sí, donde los sueños se hacen realidad… Slogan cursi, si los hay, pero cuando uno va por primera vez, si no se le mueve un sólo pelo debería hacerse ver por profesionales.

Luego del periplo inicial, al cual le agregaríamos una stop en 7Eleven para cargar café y sumar alguna donut para aguantar energéticamente el desgaste de 12hs de actividad y movimiento, ya estábamos camino al icónico lugar.

Es lo que dicen. Todo mundo feliz, todo mundo sonriendo. O al menos el mundo al que le prestábamos atención en ese entonces.

Algún que otro chasco nos llevamos; había juegos realmente fuera época, preservados quizás para nostálgicos o simplemente para vivenciar el avance tecnológico en tiempo real. Pero teníamos tiempo, había poca gente y queríamos hacerlo, así que incluso a la pista de autos somnolientes, nos subimos.

Íconos por todos lados. Desfiles interminables. Cada detalle cuidado a la perfección.

En todos los shows y presentaciones nos detuvimos aunque sea unos minutos. Era volver a ser niños, tararear canciones… aunque no quieras, te contagia.

Y el show de cierre, con su recorrido histórico de producciones propias y que marcaron época, te eriza la piel. Ninguna foto o video puede hacer justicia a lo que se siente estar dentro de una presentación de éste estilo y magnitud. Realmente emocionante.
DÍA 3: Epcot
El tercer día nos encontraba ya con una especie de cansancio acumulado. Queríamos variar del sello Disney, pero no queríamos ir destruidos a Universal, que sabíamos nos iba a entusiasmar de otra forma, pero quizás hasta más acorde a nuestra edad.

Ni de Epcot, ni de Animal Kingdom teníamos las mejores referencias, pero debíamos transitarlo nosotros. Así que arrancamos nomás para el parque del Planetario (símil al nuestro de BA, al menos). Spoiler: la atracción que hay dentro es soporífera.

Dedicado a la cultura internacional e innovación tecnológica es un parque pintoresco, sin grandes atracciones realmente. Nos sugirieron dejar la actividad de simulación espacial para el final, por si acaso la descompostura posterior nos afectaba el resto del día… hicimos caso. No fue para tanto, pero ciertamente te movía un poco las viseras; sin dudas el punto alto (a nuestro gusto) de éste parque.

Aprovechamos la quietud y tranquilidad para fotografiarnos con los personajes de Disney, los cuales incluso habiendo poca gente, en otros lados tenías que hacer fila para ello. La fila no es una opción en nuestras vidas, así que sólamente lo hicimos con aquellos disponibles.

De éste parque nos fuimos más temprano que de costumbre, y aprovechamos luego hacer unas compras que nos faltaban.
DÍA 4: Islands of Adventure
Bueno, siendo de nivel superlativo en general, el parque de Universal con el que arrancamos tuvo varios momentos destinados a Harry Potter.

Siendo Silvi fanática enferma de la saga de JK Rowling, aunque estaba repleto de gente (y el resto del parque libre) las ganas eran más. Así que empezamos por allí.

El nivel vivencial y de producción logrado en los juegos era pasmoso. Salías boquiabierto de más de uno, e incluso, habiéndolo ya hecho más de una vez.

Las montañas rusas se llevaban todos los aplausos, y aunque si estaba la incomodidad de tener que dejar las cosas en lockers (cosa que en Disney no existía), aprovechábamos a más no poder las filas express y demás.

Sentimos más el calor en estos días. Aunque bajaba un poco la temperatura al caer el sol, siempre se mantuvo agradable, y no nos llovió nunca.

Obviamente, antes de irnos debimos pasar de nuevo por el sector predilecto. Comprar una varita mágica y probar la Butterbeer no podían escaparse de nuestra visita tampoco, y así quedamos…

DÍA 5: Universal Studios
La mañana siguiente arrancaba también con entusiasmo. Universal venía superando las expectativas, y rápidamente uno se vuelve adicto a los shocks de adrenalina generados por sus atracciones.

Continuando con la fortuna de la poca gente, creo que habremos subido a RockIt al menos 4 veces, un poco más que a Hulk el día previo.

Con un corte más asociado a la producción cinematográfica, recorrimos espacios ambientados en Los Simpson, Volver al Futuro, Men in Black y otros.

Fue una simpática recorrida, estimulante como la anterior, pero sin condimento emocional. De cualquier manera nos alcanzó para confirmar que están diseñados de una manera distinta a los parques de Disney y con una dinámica de interacción más afín para el momento en que fuimos.
DÍA 6: Animal Kingdom
Coronaríamos el viaje cerrando con un parque más de Disney. Como el nombre indica enfocado en el Reino Animal.

La ambientación es indiscutible, y aunque la experiencia de tránsito es más relajada, lo que la diferencia de las otras (animales dando vueltas, etc) alcanza para que Animal Kingdom posea su encanto.

El Safari viene a ser la atracción principal. Sugieren ir directo allí al entrar para ver a los animales más activos (suelen estar descansando cuando se aproxima el mediodía).

Hicimos caso. Vimos muchos animales, pero el acartonamiento de la actividad sumado a los ayudantes dejando alimento para que los mismos se movieran, nos dejó con esa misma sensación que nos dan los zoológicos; no somos fans, de más está decir.

Decididamente agotados, y quedándonos aún unos días por delante, nos fuimos también temprano de éste parque. No teníamos la posibilidad de usar la misma entrada en otro parque ése día, sino lo hubiésemos hecho.
Volvimos a ordenar valijas y descansar al hotel. Quedaba volver a Miami por dos días hasta retornar a casa.
