8 de mayo de 2014
Aprovechando el madrugonazo que tuvimos que hacer para visitar la Mezquita de Córdoba, pudimos arrancar bien temprano hacia Granada y llegar incluso antes del mediodía.
Sin pasar por el hotel nos dirigimos directo a La Alhambra. No teníamos entradas de antemano, pero sabíamos que no era tanto dolor de cabeza sacarlas allí mismo.
La Ciudadela dentro de la Ciudad
Palacios, jardines y fortalezas hacen de la Alhambra uno de los lugares más visitados de España. Su ubicación, al Norte del PN Sierra Nevada, la convierte en un lugar imponente y de características únicas.

Para llegar a la base hay que caminar un poco cuesta arriba. Pero se hace ameno el recorrido gracias a la sombra de los árboles aledaños. También hay bancos cada tanto para descansar; nosotros le dimos buen uso.

Una vez dentro, la experiencia es extraordinaria. Cada detalle cuidado a la perfección.

Hay distintos tipos de entradas para recorrerla. Siendo amplísima, y necesitando de más de un día si uno quiere visitar todo. Nuestra entrada era la Básica más Generalife.

Para este segundo, los cupos de ingreso son regulados, por lo que en la entrada figura el horario en el que hay que estar allí.

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En los sectores con vista al Sur, se veía de todos lados la Sierra Nevada. En contraste directo con el sol rajante que nos quemaba la piel, ver la nieve en su pico era, cuanto menos, distópico.

Tan distópico como encontrar el Palacio de Carlos V dentro de la ciudadela; el mix arquitectónico no dejaba de asombrarnos.

Las vistas a la ciudad de Granada terminaron siendo la cereza del postre, en lo que fue un día completito.

Granada sin mamá
Levantarse temprano, el viaje, las subidas, las bajadas, el sol… todo. Dejaron a Silvi de cama. Con un resto de energía, el resto del equipo salió a dar una vuelta por la noche granadina.

Otra que nos perdimos, o nos queda para la próxima como decimos siempre, es la Capilla Real en la Catedral…

… en donde descansan los restos de los Reyes Católicos (Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón) así como los de Juana la Loca y Felipe el Hermoso.
Pero de nuevo, será la próxima.