CÁDIZ

9 al 11 de mayo de 2014

Y empezábamos a quitar cosas del itinerario porque el cansancio se nos empezaba a acumular y porque sino nunca parábamos a disfrutar sin correr al siguiente lugar.

Para los 300kms que separan Granada de Cádiz, suprimimos el stop-over en Ronda; lugar que deseábamos ver con muchas ganas, pero nos hubiese quitado tiempo con la familia en Cádiz.

Así que para apenas después del mediodía ya estábamos en la esquinita de España…

Donde todo empezó…

Oficialmente de cara al Atlántico, así que ni tan distinto para empezar, y mucho menos si se tiene a gran parte de la familia española allí viviendo. Hay migas en Madrid, Barcelona, Burgos y Sevilla, pero el grueso, está aquí.

Y es que de aquí nace la semilla que nos permite, a día de hoy, ser orgullosos ciudadanos españoles, joder!

Y como buenos españoles, a cada rato que teníamos un segundo para respirar, nos estaban inyectando comida de una u otra forma, acompañada de algún orujo. Habremos visto alguno que otro cuando pasó por Buenos Aires, pero la mayoría debió presentarse y detallar la cadena genealógica que nos vinculaba a ellos.

Con tanto nombre y tanto apellido compuesto, a veces era difícil enlazar el vínculo, pero el cariño expresado y la calidez con que nos recibieron, nos hicieron sentir sin duda en casa.

Un poco de playa

Cádiz es una isla que se separa del (o se une al) continente por el Caño de Sancti Petri, y en posición estratégica como conector Atlántico/Mediterráneo, ha gozado de mucho movimiento.

Caminarla, la caminamos casi toda. Y es que basta con unas horas nomás. Pero nos entretuvo más la charla que lo que veíamos, así que nos quedamos con eso, el resto lo pueden buscar por internet.

En cuanto nos vieron las ganas, nos preguntaron si queríamos ir al mar. Y no lo dudamos. Si bien para ellos faltaba un poco para siquiera empezar la temporada, nosotros que veníamos de calores fenomenales, estábamos listos para darnos un chapuzón.

Así que lo hicimos; relajamos un par de horas en el mar y la arena.

Para luego seguir con el city-tour. El cual entre tapas y cañas, se hacía más ameno todavía…

Por la noche, una vueltita más, para ver lo último: luces en la fuente. No estaban muy convencidos, ciertamente desentona con el entorno, pero tampoco quedaba tan mal.

Maitena, chocha, descansando en las camas donde toda la descendencia argentina para cuando visita Cádiz.

Y de familia, saltábamos a más familia. Próxima parada: Sevilla.

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